Los más recientes remakes live-action de Disney
15.07.19

Si funcionó una vez, funcionará dos. Ésa parece ser la lógica a la hora de relanzar películas animadas en el formato de live-action (acción en vivo). Así pues, con motivo del estreno del remake del clásico El rey león (1994), echaremos un vistazo a aquellas películas de las cuales Disney ha hecho otra versión.

Aladdín (Dir. Guy Ritchie, 2019)

La cinta no canta mal las rancheras. Visualmente, es suculenta: animales -Abú, Iago, etc.- y objetos -la alfombra- están impecablemente digitalizados; la secuencia inicial es un deleite y en sí, toda la película reviste colores vibrantes y una gran puesta en escena.

El novato Mena Massoud hace un Aladdín creíble y fresco, la guapa Naomi Scott es una princesa de armas tomar y Will Smith le imprime al genio ese tono alivianado y buena onda que lo caracteriza. Eso sí: ésta era una gran oportunidad para darle mayor emotividad y dimensión psicológica a los personajes y fuera de algunos destellos de poderío femenino, no hay tal. Pero la película funciona como colorido entretenimiento.

Dumbo (Dir. Tim Burton, 2019)

La trama nos cuenta cómo el Circo de los Hermanos Medici, manejado por Max Medici (Danny DeVito) ha visto tiempos mejores; el espectáculo está urgido de un nuevo número, que traiga de regreso el éxito. La ambientación de principios del siglo XX es muy atractiva… hay un atracón visual que recrea el pintoresco mundo circense y los personajes que lo habitan y, lo mejor, es que no termina sepultado por un exceso de efectos especiales. El pequeño Dumbo es un prodigio del CGI, pero se ve tierno y orgánico, como parte de y no como parche en, la cinta. Hay varios buenos one-liners de DeVito y Alan Arkin. Eso sí: el toque oscuro de Burton brilla por su ausencia.

La bella y la bestia (Dir. Bill Condon, 2017)

La versión live-action de este clásico, sigue, paso por paso, la historia del filme animado sobre la intelectualmente despierta, Bella (Emma Watson), como una joven a la que no le atrae el matrimonio, sino el aprendizaje. Quizá de lo mejor de la cinta es, como en otros casos, el aspecto visual: la recreación del castillo encantado y cada uno de los personajes es maravillosa. En ese mismo tenor sobresalen las actuaciones de Kevin Kline como Maurice, Ewan McGregor como Lumière y Emma Thompson como la Sra. Potts. Presente está, también, la música pegajosa que ya todos conocemos y seguro, tararearemos.

Mi amigo el dragón (Dir. David Lowery, 2016)

Este remake ofrece una versión diferente al musical de 1977, pero no es precisamente original; pese a algunos momentos de peligro, ya sabemos lo que va a pasar. Curiosamente, en su predictibilidad reside su encanto. Con la moda reciente de llevar de nuevo a la pantalla, cintas otrora animadas (en la de 1977, el dragón era caricatura), los guionistas se quiebran la cabeza para imprimir ideas actuales; pero este filme opta, no por insertar forzados elementos políticamente correctos, sino por una historia tradicional. Y funciona. Oakes Fegley y Oona Laurence, tienen esa química aventurera de las cintas de Disney de antaño.

El libro de la selva (Dir. Jon Favreau, 2016)

Este remake del clásico animado resulta toda una experiencia visual por su excelente CGI: las fieras brillantemente digitalizadas hablan y transmiten emociones sin perder ni exagerar sus semblantes animales. La historia en sí, no sufre cambios. Eso sí, tiene un tenor más complejo, orientado a audiencias más maduras que la versión animada: la acción es intensa, con persecuciones y luchas cuerpo a cuerpo. La complejidad también viene a través de una reflexión: que de los animales, el humano, por su inteligencia y sensibilidad, es campeón.

Cenicienta (Dir. Kenneth Branagh, 2015)

Esta versión siglo XIX de La Cenicienta es, sorprendentemente, chapada a la antigua. Justo cuando imaginábamos que nos iban a salir con una variante postmoderna al estilo Maléfica, la trama sigue el concepto del film animado de Disney de los años 50. Esto no es malo, al contrario: en un mundo donde el afán por reinventar algunos cuentos de hadas llega a niveles entre forzados y ridículos, Kenneth Branagh opta por contar, con atinada dirección y dosis de encanto, un cuento clásico. Énfasis en “clásico”. Una cinta en la que, a través de pequeños y creativos giros, de una muy atractiva cinematografía, buena producción y fastuoso vestuario, revivimos el cuento de hadas.

Maléfica (Dir. Robert Stromberg, 2014)

La ópera prima de Stromberg es una adaptación bastante libre del cuento La bella durmiente, de Perrault y del filme animado de los 50; y nos llama la atención por sus personajes ambivalentes, que rompen con el estereotipo del villano malo y el héroe bueno. El problema es que estos matices del director parecen provenir no tanto de un afán de hacer a la antagonista, Maléfica, más compleja e interesante, sino más en un tenor de psicoanalizar a la “mala” e insertarla en un discurso de corrección y comprensión, lo cual termina siendo medio fastidioso. ¿Lo mejor? Angelina Jolie, como una muy bien personificada Maléfica, Elle Fanning como la dulce Aurora, así como una impactante cinematografía.

Te puede interesar

Contenido Relacionado

Video: la transformación de Angelina…

Video: la transformación de Angelina…

Staff

¡Falta un mes para el estreno de Maléfica 2: Dueña del mal! ¿Se han preguntado cuál…

Trailer oficial de Maléfica 2:…

Staff

Maléfica 2: Dueña del mal retoma la historia de Maléfica varios años más tarde.  Ya conocimos los…

Teaser trailer del live-action de…

Teaser trailer del live-action de…

Staff

¡Nos vas a brindar honor! Walt Disney Studios compartió el primer avance del live-action de Mulán.…

Entrevista con los protagonistas de…

Diana Su

Mena Massoud y Naomi Scott en un mundo ideal. Los actores protagonizan las nueva película live-action…